Hace un par de días recibí este mail:
...
leete esto q está bueno, sobre todo por la reflexion final acerca la intelectualidad y la realidad.
saluditos (como decis vos)
espero q andes bien
xxx
...
Aquí en PlanetaPortoAlegre está el texto de Noam Chomsky titulado "Direitos relativamente humanos" (que recomiendo leer) sobre el cual hago estos comentarios de abajo.
Querida xxx:
Muchas gracias por el texto que me enviaste. Estuve leyéndolo con atención y te mando algunos comentarios. (Coincido en que su última alusión al papel de los intelectuales es lo más jugoso del trabajo, y está en el punto [3]).
1. Chomsky y ¿el origen de los valores?
No soy experto en Chomsky, pero tengo alguna idea respecto a su posición epistemológica. Dos ejemplos: Ch. supone que la estructura lingüística (con su compleja combinabilidad) es innata, arraigada en la estructura genética-biológica; un buen ejemplo de posición contraria (que a mí me convence mucho más) es la de Piaget, que en un trabajo llamado "Estructuralismo" (nada menos) sustenta la hipótesis de que el pensamiento y el lenguaje son "estructuras" y estas son "estructuras estructuradas y estructurantes" lo que quiere decir que si bien arraigan en la base biológica, por encima de unas disposiciones anatomo-funcionales muy generales y básicas, se construye un complejísimo edificio estrucutral sobre la base de la interacción social. La posición "innatista" de Chomsky se nota en su alusión (me sonrío) a que "em anos recentes, a filosofia moral e as ciências cognitivas exploraram o que a preciam ser profundas intuições morais, ou mesmo as bases primordiais dos juízos éticos.": ¿estará pensando en valores innatos? Voy a preguntar a algún chomskiano y buscar en alguna bibliografía. Esto que puede ser un tanto metafísico tiene muchas consecuencias teóricas e incluso políticas, porque la posición de Piaget sobre la "estructura" (hoy día podría verse algo así en Luhmann, por ejemplo) implica suponer que no hay una forma universal de lógica (es bueno el ejemplo del jefe del Banco Mundial, con una lógica perfecta y atrozmente excluyente del componente "eco") ni de justicia. Así, en otro debate, esta vez entre Ch. y Foucault, el primero defenderá la existencia de una "Justicia" como valor superior mientras que el segundo dirá que eso es un mito de los combatientes, y que lo que existen son "justicias" o sea discursos y prácticas judiciales que son en realidad la ley de cada fuerza en conflicto (una posición más vinculada a la aceptación del devenir histórico). O sea que cada bando, cada fuerza política, cada sistema social, genera un ideal y una práctica de justicia a medida de su sustento. De ahí que no es sorprendente que la Declaración Universal de Derechos Humanos sea pasible de tantas interpretaciones contradictorias, nociones fascistoides (y bolchevicoides) de "períodos de excepción" o de "casos de excepción" (por ejemplo cuando se trata de un rival político no es imprescindible la aplicación de los DDHH dentro de esta lógica autoritaria, que diferencia a la hora de juzgar ciudadanos y malvivientes, militares y combatientes ilegales, camaradas y enemigos del pueblo, compañeros y enemigos, etc.).
Digamos que el poder genera en sí justicias parciales, partidarias, sectarias. Hay una carta de las mujeres de COMCOSUR en http://uruguay.indymedia.org/news/2005/05/34657.php donde se discute muy al paso, pero en un contexto interesante (la crítica al actual presidente uruguayo) la idea zapatista de que "el poder corrompe". Yo comparto la idea zapatista en su extremo, pues a diferencia de los marxistas, por ejemplo, creo que el problema del poder no tiene solución moral (no hay un "poder bueno"), y que se trata de generar comunidades horizontales y a escala humana. En la carta mencionada se acepta tácitamente esta idea (aunque se la "suaviza"), al decir que no habrá "sobresaltos" (traición) si el poder está distribuído, los delegados son revocables, etc. No se trata de substituír una Justicia Corrupta por una Justicia Popular, o una Lógica Excluyente por una Lógica Humanista sino derribar todas las iglesias, incluidas las de la Justicia y la Lógica, para habilitar las justicias y las lógicas, la participación, el amor.
2. La lógica de Summers
En sí se trata de un razonamiento bastante lógico el que hace este señor al afirmar que es más barato para las corporaciones contaminar los países pobres. Allí el costo de la contaminación es mucho menor, medido en dólares, pues los salarios son más bajos, y en general todos los costos de la economía son más bajos. Por ejemplo cuando se va a aplicar un impuesto a la contaminación, se tiene en cuenta su externalidad, es decir su afectación (negativa) a otras actividades económicas, y esto se mide por costos internos. El problema es tal como lo señala Chomsky, solo que habría que ponerlo en otros términos: en lugar de decir que la lógica de Summers es inmoral habría que especificar que el parámetro con que se juzga esa lógica es el de los DDHH entendidos como absolutos y universales, o mejor aún, decir que se trata de una lógica parcial, pues sería más complejo y "actual" incluir el elemento ecológico no sólo en términos de costos a pagar sino de vida a cuidar, de biosfera a proteger, de calidad de vida humana a sustentar (en algún sentido particular de esta frase). Para los dementes (desde mi normalidad) consumistas, los neoliberales como Summers, o los desarrollistas y progresistas como Astori y Tabaré Vázquez (pensemos en su alegre apoyo a las plantas de celulosa en Fray Bentos), la contaminación es inevitable para el desarrollo económico-social... Eso es lógico para su lógica, y justo para su justicia. Pero yo no estoy de acuerdo, y creo que hay ideas de desarrollo sustentable, y de justicia popular, y de lógica incluso, más horizontales y sanas, puedo estar equivocado, pero es una arbitrariedad más plausible y bella, en todo caso.
3. Nosotros y los otros
Esto sí me parece una joyita: "(...) não estamos comprometidos meramente em seminários ou em princípios abstratos, ou discutindo culturas remotas que não entendemos.
Estamos falando de nós mesmos, e dos valores morais e intelectuais das comunidades privilegiadas em que vivemos."
Me parece una buena idea pensar en esos términos. Cuando asumimos posiciones sobre fenómenos "lejanos" o sobre personas "ajenas" u "otras", en realidad estamos operando sobre nosotros/as mismos/as. Estamos estructurándonos. Como grupos y como comunidades, pero también como personas, estamos construyéndonos a cada paso. Y cuando de valores-en-acción se trata (no sólo discurso o panfleto) esto es elocuente. Esto podemos, creo, aplicarlo tanto a nuestras actitudes solidarias con nuestros/as afines, como nuestros enjuiciamientos a aquellos/as que colocamos en el lugar de rivales, oponentes e incluso enemigos. Solo así el espejo podrá mostrarnos una imagen honestamente aceptable.
Y de ahí, la acción y el compromiso con los demás se vuelve acción y compromiso con nosotros/as. Como diría Bakunin: la libertad de los demás no es un límite para nuestra libertad, sino que nuestra libertad se amplifica, crece con la libertad de los demás. Y viceversa: cuando trabajo sobre mi mismo para ser mejor, trabajo sobre el mundo para que sea mejor.
(Y cuando me aparto de algo, aunque sea provisoriamente, me estoy apartando de solucionar algo en ese objeto, pero también algo en mí mismo. Suspender mi participación en un proceso grupal es también suspender un proceso personal. Intuyo que quizá esto es lo que quisiste decir-me. Ocurre que el deseo no siempre va de la mano de la lógica, y no siempre se quiere actuar sobre todo lo que no nos gusta).
Con cariño,
El gato